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martes, 17 de marzo de 2020

LIMITES DEL CRECIMIENTO. PARTE 4/5

ANÁLISIS DESCRIPTIVO DE LAS VARIABLES


Dentro de las herramientas econométricas que permiten el análisis conjunto de variables endógenas está el modelo de vectores autorregresivos (VAR), integrando, de manera implícita, el criterio de simultaneidad entre variables.



En su forma reducida, un modelo VAR se puede expresar de la siguiente manera:


Donde Yt es el vector de K variables endógenas, Ai es la matriz KxK de coeficientes del rezago i de las variables endógenas y εt es el vector de residuos o innovaciones que siguen un proceso de ruido blanco con media cero y varianza Σ (εt ~N(0,Σ)).

Conforme a los trabajos de (Keating, 1996), (Blanchard & Watson, 1987), (Bernanke, 1986) y (Sims, 1986), quienes desarrollaron una extensión del modelo VAR, introduciendo restricciones provenientes de la teoría económica conocido como VAR Estructurales (SVAR). Cuya metodología tiene la ventaja de validar de manera empírica las diferentes teorías económicas (Carrillo, 2015).



El presente trabajo, en su primera parte, utiliza la metodología de (Blanchard & Quah, 1989) para construir el modelo de largo plazo. De esta manera, el trabajo se constituye en una variación y adecuación como aporte al modelo presentado por (Carrillo, 2015)[1], teniendo la siguiente expresión matemática para las variables endógenas:



Donde C es la matriz de coeficientes de largo plazo de los errores. Cada elemento de la matriz C es el coeficiente de largo plazo del error de la variable endógena, de acuerdo con la calibración del modelo. Donde (Blanchard & Quah, 1989), calibran el modelo con restricciones teóricas de largo plazo. Sin embargo, para el caso boliviano también se aplicará restricciones empíricas, conforme a las recomendaciones de (Carrillo, 2015). En el entendido que “una macroeconomía realista debe basarse en hechos estilizados, o generalizaciones empíricas establecidas de forma jerárquica a nivel macro, sectorial y micro acerca de la economía en estudio(Kaldor, 1963).

Respecto a las generalizaciones empíricas, este trabajo toma como base los trabajos de investigación de (Gachet, Maldonado, Oliva, & Ramirez, 2013). Dichos autores plantean dos pasos para identificar los hechos estilizados: 1) filtrar el ciclo de las series económicas a través del filtro de Baxter-King y Hodrick-Prescott en dos etapas[2]; y 2) Identificar las relaciones de las series mediante las correlaciones cruzadas. Estas relaciones tienen patrones de tiempo y variación (Flores, 2000).

Por lo tanto, para imponer las restricciones se utilizará los patrones de tiempo de las correlaciones. Donde el shock estructural εt , está asociado a cada variable. Esto nos permite señalar que el shock εcgob , es el impacto exógeno generado por el consumo de gobierno y así sucesivamente.

ε1t ↔ Consumo de Gobierno[3]cgob)
ε2t ↔ Precio Internacional del Petróleo WTI[4]ind)
ε3t ↔ Inversión[5]inv)
ε4t ↔ Importaciones[6]m)
ε5t ↔ Consumo de Hogares[7]chog)
ε6t ↔ Producto Interno Bruto[8]pib)
ε7t ↔ Ingresos por la comercialización de la Producción de Gas Natural[9]dir)
ε8t ↔ Exportaciones[10]x)

De esta manera, se plantean las restricciones de largo plazo para el modelo, donde todas las variables están sujetas a sus propios shocks; por tanto:

La identificación de los rezagos y parámetros es un paso esencial para un parsimonioso (Box, Jenkins, & Reinsel, 2008). Una forma de selección del número de retardos responde a los criterios de información de Akaike (AIC), de Hannan-Quin (HQIC) y del bayesiano de Schwarz (SBIC), todos basados en el Error de Predicción Final (FPE) (Carrillo, 2015). Cabe destacar que estos modelos utilizan el determinante de la matriz de covarianza de los errores para un modelo de orden “p”, el número de parámetros y el tamaño de la muestra. Por tanto, el valor mínimo de los criterios entre los retardos candidatos es la elección optima. Según (Lutkepohl, 2005), los criterios FPE y AIC son estadísticos convenientes para muestras pequeñas (menores a 100 observaciones) y para predicciones. Estos criterios son:




En función de lo mencionado, los resultados mostrados en la Figura 9 nos recomiendan utilizar por lo menos 2 rezagos para estimar los coeficientes. Cantidad que satisface las condiciones de estabilidad del modelo, pues no se evidenció ni presencia de auto correlación ni heterocedasticidad en los residuos.



FIGURA 9: Prueba del Modelo VAR en su forma reducida, calculado en Stata.





FIGURA 10: Prueba de Condiciones de estabilidad a 2 rezagos. Fuente: Elaboración Propia Stata

Después de la identificación del rezago, se obtiene una estimación eficiente de los parámetros, donde las raíces inversas del polinomio AR característico se encuentran del círculo unitario, ver Figura 10. Según (Lutkepohl, 2005), los parámetros del proceso VAR no pueden ser estimados por Mínimos Cuadrados Ordinarios (MCO), por lo que se recomendaría utilizar la técnica de Máxima Verosimilitud (MV). En especial, cuando los parámetros están sujetos a restricciones (SVAR). Esta técnica asume que los errores tienen una función de distribución normal. Con la forma reducida, la función de verosimilitud es la siguiente:




Donde el logaritmo de la ecuación se expresa de la siguiente manera:





Posteriormente, se maximiza esta expresión para obtener estimaciones de Z0, . . . ,Zp y de Σu. En relación de que una de las características de los modelos VAR radica en presentar coeficientes (Zi) difíciles de interpretar debido a la naturaleza multivariante. Por lo tanto, se desarrollarán funciones de Impulso Respuesta (IR) y de Descomposición de la Varianza del Error (FEVD) para superar esta limitación.




Si comienza en el tiempo T=1 hasta T=t, entonces:





Donde μ = (IK − Z1)−1Z0. Las distribuciones marginales y conjuntas de los Yt’s, son determinados únicamente por la distribución de los procesos εt. Aunque a veces, se asume que un proceso inicia en un periodo específico, también conviene aceptar que inicia en el pasado infinito (i = −∞).

La representación de medias móviles es una herramienta especialmente utilizada para examinar la interrelación entre las variables. Los coeficientes de Zi pueden utilizarse para generar los shocks ε1t y ε2t en toda la trayectoria del tiempo de x1t y x2t. Donde la combinación de los elementos zjk de Zi y ut es conocida como la función de impulso respuesta, los cuales representan a los multiplicadores de impacto.

Por tanto, es evidente los efectos expansivos de los principales argumentos económicos en los componentes del PIB a través de un modelo SVAR de largo plazo. En particular, mediante la función impulso-repuesta, es posible determinar el impacto de cambios en la variable de efecto directo (dir) y el consumo de gobierno como gasto público (cgob) sobre el PIB y su composición. Por otro lado, el modelo nos permite medir la contribución de las demás variables tomadas en cuenta por el INE, a la variabilidad del PIB, utilizando la descomposición de la varianza del error.

Sin embargo, respecto a la consideración de variable de efecto directo (dir), es importante considerar en la actualidad, que en muchos países del mundo, el mercado de Gas Natural es todavía regulado, dicha regulación difiere dependiendo del país y por ello hoy en día no existe un precio de referencia mundial. Sin embargo, experiencias de países como Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Bélgica, Noruega, Dinamarca, Suecia, Finlandia, entre otros, el mercado actúa por las fuerzas de la oferta y la demanda. Por tanto, los precios del Gas Natural son competitivos, y permiten no sólo la negociación física del activo, sino que además motivan la negociación de instrumentos financieros derivados, siendo estos considerados mercados eficientes.

Lo anterior descrito, permite profundizar más en el análisis de cómo las expectativas que hoy se tiene en Bolivia sobre el mercado spot de Gas Natural, podría ser un elemento clave a la hora de evaluar la factibilidad de la implementación de una estrategia de largo plazo.
Al respecto, debemos considerar que históricamente las exportaciones de Bolivia del Gas Natural se centran en los mercados de la Argentina y Brasil.



FIGURA 11: Variación de los precios de exportación de Gas al Brasil. Contrato GSA. Fuente: YPFB


Para el presente trabajo la variable de efecto directo (dir) que relaciona la producción de Gas Natural y su incidencia en el PIB, considera el cálculo de los precios de Gas Natural al Brasil (Contrato GSA), mediante el cual el precio de exportación al Brasil se fija cada tres meses (Figura 11) y está vinculado a la cotización de 3 tipos de Fuel Oil, calculado de la siguiente manera (Aguilar & Valdivia, 2012):




Cabe hacer notar la incidencia de los precios internacionales indexados al precio internacional del petróleo, para nuestro caso WTI, variable de efecto indirecto (ind).

Mientras que la fórmula de fijación de precios en el contrato de exportación de Gas Natural a la Argentina (Figura 12), es similar a la estipulada en el Contrato GSA, salvo que se añade a la canasta de 3 tipos de Fuel Oil, el precio internacional del Diesel Oil, de acuerdo con la siguiente fórmula (Aguilar & Valdivia, 2012):





FIGURA 12: Variación de los precios de exportación de Gas Natural a la Argentina. Fuente: YPFB

Sin embargo, no debemos olvidar que en la actualidad Bolivia se enfrenta a la firma de un nuevo contrato de compra y venta de Gas Natural al Brasil por otros 20 años en nuevas condiciones de reservas, precios y volúmenes.

“El más importante acuerdo comercial boliviano debe renovarse en 2019. Esto se dará, sin haber certificado suficientes reservas de gas, tanto para su seguridad energética, como para sus proyectos de exportación, con una disminución de los precios del barril de petróleo y con la emergencia de competidores en el mercado regional del GNL” (Orgaz, 2017).
La estrategia que ya se anuncia por parte de las empresas transnacionales y Brasil es mantener el tenor del actual contrato, con el aditamento de más gas a menor precio. Esta estrategia sostiene que: “Brasil necesita tener las condiciones para ser capaz de renegociar (el contrato) para que los precios puedan bajar”, según lo expresado por el ejecutivo de Gas Energy (Tavares, 2014).

Sin embargo de lo anterior, a partir de la premisa de (Solow, 1986): “La producción depende no solo del trabajo y del capital, sino también de la materia prima disponible en la economía”, es posible combinar modelos de crecimiento económico con variables ambientales, tal es el caso de la generación y absorción de residuos contaminantes, y por ende, relacionar estas variables con aspectos ligados a la Gestión de RSC, así como indirectamente del Consumo de Gobierno (cgob) y crecimiento del PIB (pib).

En consecuencia, al considerar variables de protección al Medio Ambiente en el modelo tradicional de crecimiento económico, el impacto a largo plazo se refleja en la obtención de un mayor nivel de capital (Ibarra, 2012). Ver los escenarios de crecimiento en la Figura 13.




FIGURA 13: Escenarios de crecimiento. Fuente: Elaboración propia.

La incorporación de la materia prima en el modelo clásico[11]: , permite establecer límites a la función de producción:



Por tanto, la dinámica de la contaminación estaría dada por:



La incorporación de variables ecologistas y de RSC, modifica ligeramente el sistema de ecuaciones diferenciales, y busca una solución al determinar los valores característicos del Jacobiano.







[1]    Se cuenta con la autorización de Paul Carrillo Maldonado para el uso de su rutina en Stata. Paul Carrillo es Ingeniero en Ciencias Económicas y Financieras de la Escuela Politécnica Nacional (EPN) y Licenciado de la Universidad Jean Monnet (convenio con la EPN). Cuenta con una Maestría en Economía con mención en Economía del Desarrollo (FLACSO). PhD en Economía del Desarrollo en el Programa Doctoral de FLACSO. Trabajó en el Banco Central del Ecuador, el Servicio de Rentas Internas y el Ministerio de Economía como Coordinador de Política Económica. Ha publicado artículos en revistas académicas nacionales e internacionales.
[2]   Se utilizará el filtro de Baxter-King, debido a que este permite una construcción de medias móviles que separa los componentes periódicos de una serie de tiempo que está en una banda específica de frecuencias, sin tomar valores de manera discrecional para encontrar las relaciones empíricas, lo que permite una mayor consistencia que el presentado por el modelo de Hodrick-Prescott.
[3]    cgob = Consumo de Gobierno. Cuenta INE: Gasto de consumo final de la administración pública (En miles de bolivianos de 1990)
[4]   Ind = Variable de efecto Indirecto. Precio Internacional del Petróleo WTI (Fuente: FRED Economic Data). Expresado en US$ por Barril.
[5]    inv = Inversión. Cuenta INE: Formación bruta de capital fijo (En miles de bolivianos de 1990)
[6]    m = Importaciones. Cuenta INE: Importaciones de bienes y servicios (En miles de bolivianos de 1990)
[7]    chog = Consumo de Hogares. Cuenta INE: Gasto de consumo final de los hogares e IPSFL (En miles de bolivianos de 1990)
[8]    pib = Producto Interno Bruto. Cuenta INE: Bolivia: Producto Interno Bruto por semestre, según tipo de gasto (En miles de bolivianos de 1990)
[9]    dir = Variable de efecto Directo. Cuenta INE: Petróleo Crudo & Gas Natural (En miles de bolivianos de 1990). Contrastado con los Ingresos por la comercialización de la Producción de Gas Natural, calculado a partir de la producción en los campos de producción (Contratos GSA: Brasil y Argentina) (Fuente: YPFB, MH, ANH), precio internacional Henry Hub, derivados de petróleo (Fuente: FRED Economic Data), tipo de cambio (Fuente: INE). Dicha variable tiene un comportamiento de tipo estacional debido a que se correlaciona de manera directa con la demanda de Gas Natural, por parte de Brasil y Argentina, quienes demandan mayores volúmenes en épocas de invierno, aunque el contrato establece una forma “Take or Pay”.
[10]  x = Exportaciones. Cuenta INE: Exportaciones de bienes y servicios (En miles de bolivianos de 1990)
[11]  Y= Producto total de la economía; L= Factor trabajo de la economía; K= Capital utilizado en la economía, MP=Materia Prima

martes, 3 de marzo de 2020

PRESENTACIÓN FUNDACIÓN JUBILEO

"De la supuesta Nacionalización a la Importación de Hidrocarburos.
Los datos que antes no se conocían".
(03/03/2020)


Fuente: Fundación Jubileo (https://jubileobolivia.org.bo/)


lunes, 3 de febrero de 2020

LIMITES DEL CRECIMIENTO PARTE 3/5

DE LOS LÍMITES DEL CRECIMIENTO AL DESARROLLO SOSTENIBLE. FACTORES DETERMINANTES PARA UNA EXITOSA GESTIÓN DE RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA.


2.    REVISIÓN DE LA LITERATURA

Con el objeto de comprender y establecer una definición clara sobre la RSC, es importante revisar los conceptos desde sus orígenes hasta la actualidad.

2.1.        INICIOS, LOS AÑOS 50

Los orígenes del concepto de RSC, se remontan a la década de los cincuenta. Howard R. Bowen, es considerado como el padre de la RSC según (Carrol, 1999), en su libro “Social Responsibilities of Businessman”, el mismo que define a la RSC como:

“La obligación de los empresarios a seguir aquellas políticas, a tomar aquellas decisiones, o a seguir aquellas líneas de acción que son deseables para nuestra sociedad, en términos de objetivos y valores” (Bowen, 1953).

Esta definición, sumado a los análisis y reflexiones que se derivan de la misma, permiten a las empresas entender que no se encuentran aisladas, sino que sus acciones afectan y repercuten en la sociedad.

2.2.        AUGE DE LAS DEFINICIONES, LOS AÑOS 60

Los años sesenta se caracterizan por el desarrollo del concepto inicial de los cincuenta. Investigadores como (Davis, 1960), (Frederick, 1960), (McGuire, 1963), (Davis & Blomstrom, 1966) y (Walton, 1967), incorporan dos nociones importantes sobre la definición del RSC:
  • El concepto va más allá de las obligaciones económicas de la organización; y
  • El reconocimiento de la existencia de una relación entre empresa y sociedad.
Por tanto, la búsqueda del bienestar socio económico, en general, implica para las empresas, la comprensión e incorporación de los intereses del conjunto de la sociedad en sus estrategias.

2.3.        PRECISANDO EL CONCEPTO, LOS AÑOS 70

Este periodo se caracteriza por el esfuerzo por clarificar y delimitar con mayor precisión el concepto de RSC. Autores como (Manne & Wallich, 1972), (Davis, 1973), (Eilbert & Parket, 1973), (Eells & Walton, 1974) y (Sethi, 1975), subrayan la idea de que: “La RSC no termina con el cumplimiento de los requisitos legales, sino que esta debe ser voluntaria y en búsqueda del bienestar social”.

Otra corriente importante en este periodo es la que incorpora los diferentes tipos de responsabilidades en una empresa. Entre las cuales se destacan:
  • El (Committee for Economic Development, 1971), que establece una definición de la RSC a partir de: “Los tres círculos concéntricos: 1) Círculo interior: responsabilidad económica de la empresa; 2) Círculo intermedio: responsabilidad relativa a los valores y prioridades sociales; y 3) Círculo exterior: responsabilidad con el entorno social”.
  • Los trabajos realizados por (Sethi, 1975), que establece a su vez: “Los tres tipos de comportamiento: 1) Obligación Social; 2) Responsabilidad Social; y 3) Sensibilidad Social”.
  • Por último, (Carroll, 1979) quien diferencia entre: “1) Responsabilidad Económica; 2) Responsabilidad Legal; 3) Responsabilidad Ética; y 4) Responsabilidad Discrecional”.


2.4.        CONCEPTOS ALTERNATIVOS, LOS AÑOS 80

Este periodo se caracteriza por el desarrollo de conceptos alternativos, destacándose las labores de  (Tuzzolino & Armandi, 1981), (Dalton & Cosier, 1982), (Freeman, 1984) y (Wartick & Cochran, 1985). Dichos trabajos de investigación y análisis de la RSC se centran en: “1) La RSC como respuesta a los intereses de la sociedad; 2) Responsabilidad Social Corporativa; 3) Responsabilidad Pública; y 4) Ética Empresarial”.

2.5.        TEORÍA DE LOS STAKEHOLDERS, LOS AÑOS 90

Los años noventa se caracterizan por pequeñas contribuciones a las definiciones del concepto de la RSC anteriormente citadas. Este periodo tiene su importancia, en que dichos trabajos de investigación utilizan como punto de partida anteriores definiciones, para armonizar con otros temas relacionados con la RSC.

Entre los trabajos de investigación más notables se destaca la “Teoría de los Stakeholders” de (Freeman, 1984) y aportaciones posteriores (Freeman, 1994). Así como los trabajos de (Donaldson & Preston, 1995), (Mitchell, Agle, & Wood, 1997), (Rowley, 1997) y (Agle & Mitchell, 1999).
“El enfoque de los grupos participantes, se ha consolidado en los años noventa como la teoría dominante en la RSC” (Perdiguero, 2003).

Por tanto, la nueva visión de la empresa se encuentra alineada a la búsqueda de satisfacción de las expectativas de las personas involucradas o afectadas en la organización.

2.6.        VALORES INTANGIBLES, LOS AÑOS 2000 A LA ACTUALIDAD

Los trabajos de investigación realizados en este periodo, asienten que la RSC debe consolidarse como un “Activo Intangible para las organizaciones” (Benavides & Villagra, 2005); (Martin, 2005); (Mendez, 2005); (Truñó & Rialp, 2008); (Surroca, Tribó, & Waddock, 2010); (Perez M. , 2012);  y (Villagra, 2015).

Uno de los trabajos elocuentes de este movimiento, es el presentado por (Villafañe, 2007) sobre la Comunicación Empresarial y la Gestión de los Intangibles de la RSC. Por ende, a manera de conclusión sobre este periodo, podemos señalar que las empresas se encuentran ante una nueva realidad empresarial, “el auge de los valores intangibles”.

Sin embargo, para el presente trabajo, tomaremos como referencia la siguiente definición:
“La RSC incluye todas aquellas actividades, más allá de los requerimientos legales, que realiza una organización, como consecuencia de un compromiso adoptado con sus grupos de interés (stakeholders) en materia económica, social y medioambiental, con el objetivo de responsabilizarse de las consecuencias e impactos que derivan de sus acciones y maximizar la creación de valor compartido para todo el conjunto de grupos de interés (stakeholders)” (Barrio, 2016).
Cabe destacar que este concepto incorpora las principales ideas de los trabajos de investigación mencionados, haciendo énfasis en:
  • La voluntad de las empresas;
  • Compromisos con los “Grupos de Interés”;
  • Dimensión económica;
  • Dimensión Social y Medioambiental;
  • Responsabilidad de los impactos sobre la empresa y la sociedad; y
  • Maximización del valor compartido (creación de intangibles).
2.7.        RSC EN BOLIVIA

Como parte de la historia boliviana, el concepto de RSC es bastante novedosa (no más de una década). Para ese entonces todas las acciones bajo este criterio se resumían en donaciones, acciones filantrópicas y destino de fondos a proyectos y poblaciones menos favorecidas. A la fecha, este concepto fue evolucionando hacia una visión de inversión social, donde las empresas denominadas grandes, juegan un papel importante en favorecer a grupos de interés, bajo el lema de “Socialmente Responsables”, tal es el caso de YPFB corporación y otras.

“Las acciones en RSC se volvieron parte de una gestión estratégica empresarial, todo esto formalizado por la Alta Dirección e involucrando a los actores de la cadena de la empresa de forma transversal. Esa fue la evolución de la RSC hasta lo que hoy conocemos como un modelo de gestión empresarial que genera impactos positivos en los diferentes grupos de interés, con el propósito de que la producción de bienes y servicios sea económicamente viable, ambientalmente sostenible y socialmente responsable” (Sabillon, 2017).

2.8.        RSC vs CRECIMIENTO ECONOMICO

Desde un punto de vista microeconómico, la incidencia económica de la RSC puede traducirse en efectos directos e indirectos para las empresas que la practican. No obstante, desde un punto de vista macroeconómico también cabe suponer que una determinada masa crítica de empresas responsables en una economía, convierten a ésta en un foco de atracción de factores y recursos productivos, que podrían afectar el crecimiento económico de un país. Esta hipótesis relaciona el efecto macroeconómico de la RSC con el concepto de competitividad agregada, entendida a su vez como el atractivo de un país, la capacidad de una economía de generar ingresos y de atraer recursos productivos por encima de otras no demasiado diferentes gracias a una combinación de elementos entre los que cabría situar el grado de responsabilidad social de sus empresas (Navarro, 2006).
Sin embargo, a pesar de los costos innegables para las empresas en la aplicación de una política medioambiental (generación de intangibles), también puede generar competitividad y crecimiento económico al mejorar la eficacia de la producción y crear nuevos mercados.

Los principales argumentos económicos a favor de la RSC desde las perspectivas micro y macroeconómica se muestran en la Figura 5. Donde el enfoque macroeconómico se apoya en la estrategia de desarrollo sostenible, crecimiento económico y en el concepto de Inversión Socialmente Responsable (ISR) (Navarro, 2006). El enfoque microeconómico atiende a los intereses particulares de las empresas y organizaciones, tanto en su dimensión interna como externa, en busca de mayor productividad y competitividad.




Figura 5: Principales argumentos económicos RSC, desde la perspectiva micro y macroeconómica. Fuente: (Navarro, 2006). Elaboración Propia.

2.9.        CERTIFICACIÓN EN RSC

Los mecanismos de certificación en RSC son diversos y se enfocan en diferentes espacios. Al respecto, podemos señalar que:

“Las normas y estándares técnicos están conformados principalmente por la norma ISO53 14000, EMAS (Eco-management and Audit Scheme), AA (Accountability) 1000, y SA (Social Accountability) 8000, los cuales brindan un conjunto de procedimientos, pasos y especificaciones para que las empresas puedan gestionar y sistematizar sus actividades por medio de consultas y auditorías con los diferentes participantes involucrados” (Chavez-Becker & Patraca-Divildox, 2011).

En principio, (Karapetrovic & Willborn, 1998) desarrollaron el primer modelo de integración bajo un enfoque sistémico de gestión ISO 9001:1994 e ISO 14001:1996, introduciendo el concepto de “Sistema de Sistemas”. Posteriormente, dicho modelo fue actualizado, con dos conceptos adicionales: “1) el Sistema de Seguridad y Salud Laboral, basado en el estándar OHSAS 18001:1998; y 2) el Sistema de Responsabilidad Social, basado en el modelo SA 8000” (Karapetrovic & Jonker, 2003).

La Figura 6, nos permite observar los diferentes sistemas de gestión, así como las correlaciones referidas a: 1) Calidad; 2) Medioambiente; 3) Seguridad & Salud Ocupacional; y 4) Responsabilidad Social. Todos los componentes están interrelacionados formando un “Sistema de Gestión Integrado (SGI)” (Hamidi, Omidvari, & Meftahi, 2012). Sin embargo, también se debe considerar en el SGI, los “Grupos de Interés”, así como la “Responsabilidad Social” ante ellos.



Figura 6: Integración de sistema propuesto por Karapetrovic.

2.10.      RSC VS COMERCIO EXTERIOR

Ante la necesidad de búsqueda de nuevos mercados emergentes, las empresas han optado por estrategias de expansión global, lo que ha priorizado la necesidad de una relación más estrecha con la sociedad. Esta relación se encuentra muy alineada a las acciones de las empresas con el Desarrollo Sostenible, la conformación de Capital Social y la RSC. La prioridad de estas acciones abarca la toma de conciencia en una perspectiva de largo plazo, construyendo valor para los accionistas de la empresa y para los actores sociales relacionados con su entorno de influencia.

Por tanto, los efectos de la globalización, la internacionalización de los mercados, los acuerdos y tratados internacionales, los objetivos del milenio y otros, representan nuevos retos y oportunidades para definir nuevos modelos de gestión empresarial, donde los intereses de los actores sociales y del empresariado deben coincidir en la generación de valor para ambas partes.

Ante este escenario, donde el crecimiento de los mercados domésticos no genera grandes expectativas, los tratados comerciales y la apertura de las fronteras al comercio exterior, apoyados por una política pública a favor de atraer inversiones extranjeras y utilizar a los hidrocarburos como factor del desarrollo nacional e integral sostenible y sustentable en todas las actividades económicas (tal es el caso boliviano), nace la necesidad de una expansión global en mercados altamente competitivos.

“La expansión global es una opción estratégica que permite a todo tipo de empresas (grandes, medianas y pequeñas), incrementar su rentabilidad en formas no viables en los mercados domésticos. Las empresas que logran operar internacionalmente han desarrollado un rendimiento a partir de: habilidades distintivas; realizar lo que se conoce como economías de localización; y bajar la curva de experiencia antes que los competidores, disminuyendo los costos de creación de valor” (Hill & Jones, 1996) (Perez & Bedoya, 2005).

2.11.      MARKETING SOCIAL CORPORATIVO

Actualmente las empresas, plantean estrategias acordes a una relación más duradera con sus clientes, donde un compromiso social puede ser una fuente de ventaja competitiva.

El término Marketing Social Corporativo (MSC) surgió de la evolución del concepto de marketing social, donde los trabajos de (Kotler & Zaltman, 1971) describen y afianzan los “principios y técnicas de marketing para promover una causa, idea o comportamiento social”. Por tanto, nos referiremos a MSC, como una herramienta de posicionamiento estratégico que asocia una empresa o imagen de marca con un problema o causa social relevante, para beneficio mutuo (Smith & Alcorn, 1991), (Massó, 1998), (Pringle & Thompson, 2000) y (Keiti Higuchi & David Vieira, 2012). En este entendido, debemos entender para el presente trabajo como:

“Las actividades que desarrolla una empresa con el objetivo de lograr el compromiso de los consumidores hacia un determinado comportamiento de interés social, favoreciendo, al mismo tiempo y de forma directa, los intereses de la empresa en cuanto a su posición en el mercado y a su imagen” (Barranco, 2005).

Por tanto, se pretende asociar la imagen de marca de la empresa u organización (en este caso la de YPFB Corporación), a causas solidarias como medioambientales o culturales, y que las mismas sean permanentes en el tiempo y generen intangibles como beneficios estratégicos.

El MSC emplea recursos para desarrollar un cambio conductual en bien del medio ambiente y de la comunidad. En este entendido, los trabajos realizados por (Fox & Kotler, 1980) recomiendan incluir los siguientes aspectos para maximizar los beneficios estratégicos de una organización:
  • Análisis yl público objetivo.
  • Elección de objetivos conductuales.
  • Identificación de diagnóstico de la situación.
  • Selección de las Barreras al Cambio.
  • Desarrollo de la mezcla de marketing.



Figura 7: RSC y el Marketing Social Corporativo (MSC). Fuente: Elaboración propia

Por tanto, el marketing ecológico y social utilizado en la estrategia de la RSC permite a las empresas ampliar sus oportunidades de negocio y de expansión a otros mercados, a la vez que, plantean la promoción de un desarrollo humano y lucha contra la pobreza. A partir de una perspectiva crítica del papel que cumple la RSC, se favorece la reflexión y el debate sobre las ganancias para las empresas transnacionales y los efectos para las mayorías sociales, así como la protección ambiental.

La aplicación del MSC se expande tanto a organizaciones como a empresas, debido a que su objetivo primario es: “Transformar hábitos, actitudes y pensamientos” (Fox & Kotler, 1980).


3.           MODELO DE HIPÓTESIS

En consideración de que la literatura expone que el gasto de gobierno tiene un efecto positivo temporal sobre el producto, existen variables de efecto directo sobre el PIB que tienen efectos negativos. El presente trabajo pretende, en primera instancia, corroborar o descartar estos pronunciamientos, para que posteriormente, ver la incidencia en una gestión comprometida a los lineamientos de la RSC aplicada.

En este sentido, de los trabajos teórico–prácticos sobre los “Sistemas de Gestión Estandarizados” realizados por (Bernardo, Casadeus, Karapetrovic, & Heras, 2009); los estudios teóricos de (Jørgensen, Remmen, & Mellado, 2006); (Ciobano, 2010) y (Simon, Bernardo, Karapetrovic, & Casadesús, 2011), relativos a las “estrategias, metodologías, grados de integración y clasificación de las empresas”; y los estudios empíricos de (Santos, Mendez, & Barbosa, 2011); (Zeng, Tam, & Shem, 2011) y (Bernardo, Casadeus, Karapetrovic, & Heras, 2012), relacionado a las “dificultades de implementación de las RSC en las organizaciones”; se plantea la siguiente hipótesis:

H1:     La existencia de sistemas de gestión previos normalizados influyen positivamente en la implantación de medidas de RSC.

Sin embargo de lo anterior, en lo que respecta a la integración de la RSC, esta puede ser: “estimulada por procesos previamente implementados de gestión”, conforme a los trabajos realizados por (Vilanova, Lozano, & Arenas, 2009) y (Asif, Searcy, Zutshi, & Fisscher, 2013). En este entendido, se plantea la siguiente hipótesis:

H2: La existencia de sistemas de gestión previos a la RSC influyen positivamente en la integración de ésta en el sistema de gestión de las organizaciones.

En consideración de la norma Estándar ISO 26000  y de los trabajos realizados por (McWilliams, Siegel, & Wright, 2006) y (Conesa, De Nieves, & Briones, 2016), respecto a: “implementación de las acciones de RSC, la responsabilidad social asociada, y los elementos integradores de las estrategias de negocio”, se plantea una tercera hipótesis:

H3: La implantación de medidas concretas de RSC influyen positivamente en la integración del sistema.

Si además consideramos que una forma de mantener una ventaja competitiva, consiste en el “uso eficaz de los recursos” (Asif, Searcy, Zutshi, & Fisscher, 2013), así como la integración de las operaciones, la estrategia y la tecnología (Castka & Balzarova, 2007). La integración de la RSC tiene como propósito “la mejora continua y la satisfacción de grupos de interés alineados a la estrategia empresarial” (Bernardo, Casadeus, Karapetrovic, & Heras, 2009). Por tanto, si además consideramos que “las empresas integran las acciones de RSC de forma estratégica” (McWilliams, Siegel, & Wright, 2006), podemos plantear una cuarta hipótesis:

H4:    La integración de la RSC en el sistema de gestión de las organizaciones, facilita la adopción de una estrategia basada en RSC.

Finalmente, si consideramos que “una buena aplicación de la RSC en las organizaciones, nos induce a tener resultados positivos como beneficios comerciales y financieros”; concretamente dichas organizaciones pueden incrementar su performance económico y en consecuencia un crecimiento adecuado de la economía (Wang, Chen, & Benitez Amado, 2015); y, si también consideramos que las prácticas de RSC pueden mejorar la reputación de las organizaciones ante bancos e inversores, “la integración del MSC permite también fortalecer la imagen corporativa ante la búsqueda de nuevos mercados frente a una política clara de apertura de fronteras al comercio exterior” (Hill & Jones, 1996), (Perez & Bedoya, 2005), (Soarez, Corrêa, Vieira, & Scharf, 2016). En esta línea, se plantea una quinta hipótesis:

H5:    La estrategia corporativa basada en la integración de la RSC, tiene una influencia positiva en el performance económico de las organizaciones tecnológicas.

Con base en lo anterior, la propuesta permitiría afirmar que las ganancias financieras en forma de un mejor performance económico, el fortalecimiento de la imagen de la organización a través de la inclusión de la ética y la responsabilidad social y la reducción del riesgo percibido por los inversores sería el resultado de un programa insertado de crecimiento económico que utiliza premisas de RSC. De esta forma, la RSC, representada por el contrato social firmado entre la organización y la sociedad, funcionaría como un limitador de acciones estratégicas y un motor de esfuerzos para un crecimiento sostenido de la economía.

3.1.        MODELO CONCEPTUAL

En consecuencia, de las cinco hipótesis planteadas, se pretende investigar los efectos sobre la implementación de la RSC en las organizaciones del Estado boliviano, en especial en YPFB Corporación, debido a que la actividad realizada por dicha empresa estatal tiene un gran impacto en la economía boliviana (exportación de Gas Natural), y por tanto una incidencia directa en lo social.

Por tanto, el modelo conceptual planteado obedece a la distribución y relacionamiento de las hipótesis trazadas en la Figura 8,  esta describe gráficamente el marco de análisis de este estudio.

Figura 8: Modelo conceptual. Fuente: Elaboración Propia SmartPLS

3.2.        FUENTES DE INFORMACIÓN

Para el diseño del presente trabajo, se realizó inicialmente una búsqueda de iniciativas legislativas y desarrollo jurisprudencial, que expongan modelos de crecimiento económico y permitan una exitosa gestión de RSC, en el marco de Desarrollo Sostenible.

En líneas generales, la información a tomar en cuenta responde a:
  • Teórica: profundización de la investigación, interpretación de datos empíricos y sistematización de la información.
  • Empírica: diagnóstico de las dificultades planteadas por las organizaciones respecto al Desarrollo Sostenible, a través de observación y de encuestas a los principales actores.
  • Estadística: procesamiento y análisis de la información.

En el ámbito empírico y estadístico, la información primaria local fue obtenida del INE  principalmente y del Ministerio de Hidrocarburos (MH), ANH, e YPFB, respectivamente. Para la información externa, se tomará del EIA  – Thomson Reuters y del FRED Economic Data – Economic Research .

Los datos obtenidos nos permitirán conseguir información necesaria para contrastar las variables dentro de un contexto de múltiples valores y especificaciones de las funciones planteadas. Para ello, las herramientas utilizadas en presente trabajo son el Eviews  (Quantitative Micro Software), Stata  (StataCorp) y Smart PLS  (SmartPLS GmbH).



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